
Escribe: Mario Trindade
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Hace algunos dÃas se publicaba en Diario El Pueblo de nuestra ciudad la noticia bajo el tÃtulo "¿Que esconde? La enigmática piedra del corazón" un artÃculo referido a una geoda proveniente del Departamento de Artigas que según los entrevistados a los que refiere la nota, esta esconde misteriosos sÃmbolos y escrituras en arameo y rúnico, y hasta al decir del estigmatizado Giorgio Bongiovani "tiene en su material un mensaje que hace referencia al código genético de la evolución del planeta" (?). Sobre su morfologÃa y los dislates a propósito, no emitiré opinion
Pero es bueno es aclarar que en casi idénticos términos, un folleto con estos conceptos circulaba por el año 1998 del que disponemos de un ejemplar.
No es pretensión de este Enfoque entrar en polémica con las personas que en su buena fe creen ver en esta roca esos mensajes, pero entiendo que se deben realizar algunas puntualizaciones.
En primer lugar a la referencia del geólogo al que alude la nota sobre la antigüedad de la misma, 130 millones de años, correspondiente entonces a la era terciaria. Los primeros homÃnidos aparecerÃan recién 127 millones de años después...pequeña diferencia, y no precisamente en el Departamento de Artigas. Ni siquiera en el continente americano.
En otro aspecto el 18 de Setiembre de 1997 la "vidente" Rosario Dutto anunciaba que en el año 2003 "serÃa  totalmente descifrada" ¿Y? al  momento de la publicación -año 2009- sus "misteriosos sÃmbolos" siguen siendo misteriosos...A alguien se le desarmó el calendario. O se le cayó un tornillo.
Para tratar de explicar este "raro fenómeno", que de raro no tiene nada, se debe dejar en claro que la historia de la humanidad está llena de creencias y sacralización de elementos naturales como forma de "ordenar el caos universal". Durante el proceso de evolución humana, existen miles de testimonios en casi todo el planeta de "sitios sagrados", en general con directa relación al paisaje o elementos aislados que lo componen. Los investigadores han tratado de explicar estos fenómenos, que a pesar de nuestra "avanzada cultura" difieren bien poco de las creencias de nuestros antecesores de hace miles de años. Por lo menos en ejemplos puntuales. También es importante reconocer que estas "inspiradas interpretaciones" han sido utilizadas a lo largo de la historia como fuente de poder individual o grupal. Ejemplos sobran de elegidos en todos los tiempos. Debemos suponer que no es este el caso. Tampoco que se pretenda elaborar un punto atractivo para el turismo religioso. Nada más lejos de la realidad.
Para poder comprender un poco más estos fenómenos se debe recurrir a ejemplos y definiciones concretas.
"La pareidolia (derivada etimológicamente del griego eidolon: ‘figura' o ‘imagen' y el prefijo par: ‘junto a' o ‘adjunta') es un fenómeno psicológico consistente en que un estÃmulo vago y aleatorio (habitualmente una imagen) es percibido erróneamente como una forma reconocible. Una explicación de este fenómeno conforme al funcionamiento del cerebro, es descrito por Jeff Hawkins en su teorÃa de memoria-predicción.
".La apofenia es la experiencia consistente en ver patrones, conexiones o ambas en sucesos aleatorios o datos sin sentido, es una tendencia sÃquica, innata al ser humano y agudizada en la psicosis, a percibir sentido en estÃmulos azarosos." (Fuente: Internet.)
Algunos ejemplos cercanos: La Cabeza del Toro, cascadas de Salto Grande; Cerro Carumbé (tortuga), Cerro Catedral; Cerro BatovÃ, seno; Piedra de La Mesa, Zanja del Tigre; Piedra de la Negra, Paysandú; y un sin fin de ejemplos más incluyendo las imágenes "que forman las constelaciones..."
Apariciones de imágenes de Santos y VÃrgenes en manchas de humedad y hasta ¡en un sándwich!, la silueta de Juan Pablo II en una hoguera, la cara del diablo en el humo del incendio de las Torres Gemelas, La Mano de Dios en el Valle Encantado del Sur Argentino, La Piedra del Zapato, etc., etc., son moneda corriente y no de ahora. Imágenes con sentido, reconocibles de acuerdo a los estratos culturales de cada sociedad, acompañan a la especie humana desde hace miles de años, son una forma de "tratar de entender y ordenar" el cosmos.
En fin, enumerarlos serÃa una tarea tediosa no para quien esto escribe, sino para los sufridos lectores. Es necesario establecer aquà que en aras de la libertad de culto, cada quien crea lo que le parezca. Mezclar pretendidos procedimientos de análisis cientÃficos con lo que en realidad son convicciones individuales, nada aporta. . Al permitir lo contrario sin que intervenga un razonamiento lógico, transitarÃamos el camino de retroceder en el conocimiento. Solo faltarÃa entonces que alguien afirmara que los truenos son indisposiciones estomacales de los dioses. EstarÃamos completos...
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